Posts Tagged “Teorías”
No sin mucho esfuerzo, constancia, dedicación y estudio he conseguido la teoría definitiva que pondría fin o almenos paliaría el disgusto de ir a trabajar. La lástima es que no me van a hacer ni puto caso, pero bueno, allá que voy.
No voy a ser yo quien explique el origen de los días de la semana porque ya lo pone en la wikipedia, pero buscando por aquí y por allí he visto que los Romanos fueron los culpables de muchas de nuestras penas. La más grande de ellas, los días de fiesta, abusivamente escasos a mi juicio. Y aquí traigo yo la solución: Añadir Uringo y Plutingo a la semana (Mi interpretación de Urano y Plutón). Como nota, añadir que he utilizado estos 2 porque son los que más me han gustado, sin ciencia.
Resulta que los Romanos tenían ocho días de la semana, los de toda la vida más el día del mercado. Pero, los muy cachondos se copiaron de la semana pagana de Egipto (Malditos paganos) que era de siete días, y lo adoptaron como oficial. Pues en base a esto nace mi propuesta, que es la siguiente:
Añadamos a la semana dos días, Uringo y Plutingo, por supuesto, ambos festivos. Con esto que ganamos? Pues fácil, más días de fiesta, más calidad laboral (Vamos más descansaos) y más puestos de trabajo (Si si, aunque parezca que no, será necesario contratar más gente en servicios y a su vez, sus contratos serán menos precarios ya que trabajarán más tiempo). A cambio habrá que aportar algo no? Pues si, en vez de un més de vacaciones, se queda en dos semanas (de las de 9 días eh!) y todas las fiestas quedan incluidas en estos findes de 4 días, sudando de fechas y otras historietas, que al fin y al cabo a todos nos da igual la fecha si no hay fiesta.
Hecho esto, solamente nos queda repartir un poquillo el tema de los meses, que queda un poco diferente. En mi propuesta quedan fuera 2 meses (Pongamos Mayo y Octubre que tampoco pintan mucho), con lo que nos quedamos con 10. O sea, 10 meses con cuatro semanas por mes, a nueve días cada uno hacen un total de 360 días (1,2,3 patented). Vaya, al final me sobran Cinco, pos nada, inventamos la “SubSemana del Fin de Año” (Obviamente festiva) que a la postre se encadena con el fin de semana de la última semana y son 9 días seguidos, y así cabe nochevieja y fin de año en el mismo saco.
Con esta fórmula se ganaría una calidad de vida brutal, lo que además repercutiría en la calidad y rendimiento laboral con simple precio de 28 días anuales de trabajo menos, que viene a ser más o menos lo mismo que reducir la jornada laboral una hora por día, si los cálculos no me fallan (Que fijo que me fallan).
Esto no se podría aplicar hasta el 2011, porque para el año que viene ya tengo plan en Semana Santa, pero a partir de ahí cuando queráis.
Ahí queda eso.
Foto Vía Raúl Urbina
3 Comentarios »
En caso de que existiera:
- Las Heces (Que fino) no olerían mal. No tiene sentido que algo que el ser humano está obligado a hacer tan asiduamente moleste.
- Solamente tendríamos un diente, que ocuparía toda la boca, evitando así las infecciones causadas por las bacterias que se quedan entre éstos. Sin contar lo barato que sería solamente cuidar un diente.
- No existiría el libro ese, la Biblia, que nos intenta hacer creer que Dios existe puesto que anteriormente habría demostrado que existe (Mirándote al espejo y viendo que tienes sólo un diente).
- No permitiría que alguien como Rouco o el Papa fueran sus representantes (Escogería Liv Taylor, Algelina Jolie o Milla Jovovich).
- Seríamos todos iguales, como los berberechos, así ni peleas ni silicona ni obesidad ni …
- Los hombres no tendríamos 2 cabezas.
- No hubiera creado los Virus (Ni los de los humanos tampoco).
- Obviamente, no existiría la SGAE (Ni ninguno de sus secuaces como el Ramón pequeño).
- Existiría una tecla para la @ , y no tendríamos que usar las 2 manos para escribir un mail o un usuario.
- No existirían las Guerras, Dictadores, Religiones, Envidias, Rencores ….. Bueno, o lo que es lo mismo, no existiría la Raza Humana.
Foto Vía El Pintor de Fuego
1 Comentario »
Aunque por todos conocida mi aversión al Ikea, este sábado me tuve que pasar por allí. Ya no me quedaba salida ni excusa posible, con lo que: Mujer WIN! y el Pedro pal Ikea.
Como no puede ser de otra manera, la salida de la ronda para Montigalá estaba a reventar, con lo que usé el truco del autóctono y opté a salir por la siguiente salida, también a reventar. Un augurio de lo que me esperaba allí dentro, más reviente. Por si faltaban ingredientes, decir que llegamos a las 12, la hora de los desastres, despistaos y piltrafillas (Yo como estandarte). Ya dentro, cojo mi lápiz y mi papeleta correspondiente para apuntar las referencias y pasillo (Obvié el metro de papel porque en todos los productos ponen las medidas, wtf?).
Empiezo a andar, despacico pero a andar. Como estoy aburrío mientras la señora va mirando cosas de esas de las que no vas buscando, me da por observar al resto del mundo atrapado como yo en aquel lugar. Que le voy a hacer, miro a mis semejantes y observo patrones de comportamiento (Sin tener ni idea de como se hace eso, que conste). Entonces, en la soledad de la multitud veo ciertas similitudes en los individuos masculinos. En principio todas normales y lógicas, las caras de cansinos, desgana generalizada, asentimiento compulsivo, mirada perdida … Pero observo un patrón hasta ahora desconocido por mi: el equilibrio.
Si os fijáis atentamente, observaréis como el Hombre pierde el equilibrio en Ikea. Es como esa sensación de llegar a un sitio desconocido en el que has quedado con alguien y hay que esperar una rato para que ese alguien te presente a otro alguien que ya está en el lugar (No se si mesentiende). En este caso el resultado es el mismo, pero la causa es menos aparente ya que el individuo intenta ocultarla. M’explico: La idiosincrasia masculina obliga al individuo a andar más rápido de lo que el tumulto/mujer permite. El Hombre intrínsecamente intenta huir como el lobo cojer al conejo (No se si es muy afortunada la comparación). Yo no soy capaz de andar tan despacio, el cuerpo me pide más velocidad, por lo que intento fijar una velocidad de crucero lo más alta posible dentro de las condiciones. Entonces es cuando se produce uno de esos momentos de pérdida de equilibrio: Tu mujer te comenta “Espera un momento, mira la cajonera JANDERTUV esta que chula”. Aquí está el problema. Bastante tienes tu con seguir tu marcha a bajo ritmo, cosa a la que no estás acostumbrado, como para ahora detenerte, girarte (Siempre vas delante) y evitar molestar a la muchedumbre que sigue su camino. Si este momento lo superas sin perder el equilibrio (Aunque tu cara ya denota incomodidad) te queda otro escollo, los hombres que vienen detrás tuyo y que también están haciendo el esfuerzo como tu, por lo que no les queda tantos recursos libres para la maniobra de esquive. Los miras a los ojos (Tristes), y, aun intentando marcar tu dirección, generas esa situación incómoda de choque de “voy pa la derecha y él también para esquivarme”. Aquí ya no hay salida, uno de los dos ha dado ese paso inseguro que hace perder el equilibrio y además ha provocado que esa divergencia se expanda cual onda en la fila detrás de él, llegando hasta el principio de la cola o en su defecto hasta otra divergencia similar. Después, ambos nos miramos, con cara de complicidad y con la mirada esa del puteado en la cola del HyM y sin decir nada los ojos de ambos dicen lo mismo: “Siento molestar, tranqui, todos tenemos que pasar este trago y no estamos en nuestro medio“.
P.D.: Cabe destacar también que la actitud conciliadora de los indivíduos masculinos ante un choque frontal o fronto lateral en Ikea no tiene reflejo en los individuos femeninos, los cuales denotan su enfado y puteo sufrido con una claridad abrumadora, supongo por su sensación de comodidad en estos lugares.
Foto vía imuttoo
5 Comentarios »
Según un exhaustivo estudio realizado por mi, he llegado a la conclusión que:
Los calcetines negros tienen capacidad de socialización y emancipación
Explicación: Los calcetines negros, da igual que sean de verano o invierno, tienen la capacidad de relacionarse entre ellos en un mismo entorno en unas relaciones todavía incomprensibles para mi pero con denominadores comunes.
Tienen verdadero Odio hacia sus semejantes, entendiendo por semejantes a sus pares originales, tanto su par único como sus pares hermanos. Son capaces de trasladarse lo suficiente como para separarse una distancia “X” (En adelante “Distancia de emancipación” o “DM”) de su par original, de manera que, pasado un tiempo “Y” (En adelante “Periodo de Emancipación” o “PE”) la distancia de emancipación es tal que se origina la Unión de 2 o más CSE. Esta unión (En adelante “Unión Calcetinística” o “UC”) tiene la característica de que nunca se produce entre dos calcetines originalmente asociados ni, y esto es importante, entre dos calcetines de las mismas características básicas (Tales como su textura, longitud, anchura, envejecimiento y elasticidad).
Esto provoca como causa final un desconcierto y pérdida de tiempo (En adelante “PT”) a la hora de intentar encontrar un par igual original. Esta capacidad de trasladarse, ya de por si extraordinaria, se magnifica dado que además poseen la capacidad de ocultarse (Siempre de su par original), dentro de su entorno (Cajón), lo que les hace aun más cooperativos entre CSE’s desiguales.
Como fruto de la investigación, aquí os dejo la fórmula para el cálculo del tiempo estimado necesario para encontrar 2 calcetines negros iguales.
Para calcular la pérdida de tiempo, en segundos, se deben conocer:
- Volúmen del Cajón, en m3 (“VC”)
- Número Original de Calcetines Sociales (“nCS”)
- Tiempo de Emancipación en Días (Tiempo que llevan conviviendo los CS’s en el Cajón).
De esta manera, la fórmula para calcular la pérdida de tiempo para encontrar un par igual original sería:
PT=(nCS*TE*VC)/60
O sea, con 20 calcetines, durante 15 días en un cajón de 10×25x30 cm necesitaremos 135 segundos para encontrar un par originalmente igual.
11 Comentarios »
|